Probablemente, lo suba a
shiorita. Me gusta cómo me ha quedado. Y es muy yo. Aunque siempre que me abro tanto -la poesía, o lo que cojones quería escribir porque ni sé. Sólo sé que me ha quedado largo -me duele un poquito el corazón. Pero ha servido de catarsis, así que...
Hay una imagen en mitad de la nada.
Es un bar. Un bar con sofás y olor a café. Algunas cerveza y música suave.
Suena Amaral, Love of Lesbian. Suena Antonio Vega y Nacha Pop. Suena Sidonie y alguna canción de Queen. Un par de las lentas de Scorpions y, de vez en cuando, cuando llega la noche, el disco ya rayado de las baladas de Iron Maiden.
Hay unos grupillos. En la barra, en los sofás, en la mesa. Un corrillo habla en la calle, con el cigarro en la mano. El humo se eleva en el aire y se pierde. La ceniza ensucia el asfalto. Las colillas se amontonan en una esquina.
Hay un tipo ahí solo. Con un libro en mano. Y una cerveza.
Hay un tipo ahí solo. Rodeado de mucha gente. De amigos.
Cualquiera de las opciones me vale.
Y luego aparece la chica. Claro. Sí. Siempre hay una chica.
( (y siempre que hay una chica hay un chico) )